Bienvenido hoy es Jueves, 18 de enero de 2018 | 20:06



Búsqueda


Búsqueda Avanzada

de Fármacos


Anatomía


A tener en cuenta:


Teoría Básico

cáncer



Cánceres más visitados

Fármacos más visitados

Novedades Fármacos/Tratamientos

Últimos comentarios

nofutak

Acido Aminolevulinico

can you have wine with viagra.

InnoroNic

Inhibidores de la proteina PARP

Vielerlei Encoders in diesem WMA MP3 Umwandler sind für Sie mitgeliefert, damit Sie nach Ihrem...

nusuyakay

Acido Aminolevulinico

recipe for making natural viagra.

zosoazeb

Acido Aminolevulinico

who is the viagra commercial actress.

generic online overnight shipp

Dulcamara

For sale online australia



Sigue las noticias por


Total Visitados

1156535

Nombre:

Tumor de ovario de bajo potencial maligno

Frecuencia: Rara

Supervivencia: Larga

Sistema o Aparato: Reproductor Femenino

Sistema o Aparato secundario:

Gráfico:

Imagen:

Información: Los tumores de potencial maligno bajo (tumores dudosos) representan el 15% de todos los cánceres ováricos epiteliales. Casi el 75% de estos tumores se encuentran en etapa I al momento del diagnóstico. Es imprescindible que estos tumores se reconozcan ya que su pronóstico y tratamiento son notoriamente diferentes de los de los carcinomas invasores malignos. Una evaluación de 22 series (953 pacientes) con una mediana de seguimiento de 7 años reveló una tasa de supervivencia de 92% entre las pacientes con tumores en etapas avanzadas, si se excluye a las pacientes con los llamados implantes invasores. Se determinó que la muerte fue causada por complicaciones benignas de la enfermedad (p. ej., obstrucción del intestino delgado), complicaciones de la terapia, y muy rara vez (0.7%), por transformación maligna.[1] En una serie, las tasas de supervivencia a los 5, 10, 15 y 20 años de las pacientes con tumores de potencial maligno bajo (en todas las etapas), según se mostró en un análisis de tablas clínicas de vida, fueron de 97%, 95%, 92% y 89%.[2] En esta serie, la mortalidad dependió de la etapa: 0,7%, 4,2% y 26,8% de pacientes en etapas I, II, y III respectivamente, murieron a raíz de la enfermedad.[2] Un estudio extenso mostró que una etapa temprana, histología serosa y edad más joven se asocian a un pronóstico más favorable.[3] En contraste con la excelente tasa de supervivencia generalmente observada de la enfermedad en etapa temprana, el informe anual FIGO (#21) incluyó 529 tumores en etapa I, con una tasa de supervivencia actuarial a los 5 años de 89,1%. Una supervivencia similarmente buena, se encontró en un estudio prospectivo extenso.[4] se De todos modos, estas tasas de supervivencia contrastan claramente con la tasa de supervivencia de 30% de las pacientes de tumores invasores (en todas las etapas). El tumor endometrioide de potencial maligno bajo, que es menos común, no debe considerarse maligno ya que casi nunca hace metástasis. Sin embargo pueden ocurrir transformaciones malignas que pudieran estar asociadas a un tumor similar fuera del ovario; tales tumores son el resultado de un segundo tumor primario o de una ruptura del tumor primario endometrial. [5]

Para la enfermedad en etapa temprana (etapa I/II), no se indica ningún tratamiento adicional en el caso de un tumor de potencial maligno bajo completamente resecado.[6] Cuando se desea mantener el potencial de reproducción, la salpingooforectomía unilateral es una terapia adecuada.[3,7] En el caso de que existan neoplasias ováricas císticas bilaterales, o en un solo ovario, podrá emplearse una ooforectomía parcial cuando la paciente desee permanecer fecunda.[8] Algunos enfatizan la importancia de limitar la cistectomía ovárica a las pacientes en etapa IA en quienes los márgenes de los especímenes de la cistectomía están libres de tumor.[9] En una serie extensa, la tasa de recaída fue más alta con cirugía más conservadora (cistectomía >ooforectomía unilateral >TAH, BSO, siglas en inglés); las diferencias, sin embargo, no fueron estadísticamente significativas y la supervivencia fue casi 100% para todos los grupos.[2,10] Cuando la maternidad no es una consideración importante, una histerectomía abdominal total y una salpingooforectomía bilateral resulta una terapia adecuada. Una vez que la mujer ha completado su familia, la mayoría de los médicos, pero no todos,[9] están a favor de la remoción del tejido ovárico restante ya que existe el riesgo de recurrencia de un tumor dudoso, o en raras circunstancias, de un carcinoma.[3,11]

La importancia de una clasificación completa no ha sido mostrada en los casos de etapas tempranas; sin embargo, el ovario opuesto debe ser evaluado cuidadosamente para determinar si hay enfermedad bilateral. A pesar de que no se ha establecido el efecto que causa una clasificación quirúrgica en el manejo terapéutico, en un estudio 7 de 27 pacientes con supuesta enfermedad localizada fueron ubicadas en una etapa más alta después de una clasificación quirúrgica completa.[12] En otros dos estudios, 16% y 18% de las pacientes con supuestos tumores localizados de potencial maligno bajo fueron ubicadas en una etapa más alta como resultado de una clasificación por laparotomía.[11,13] En uno de estos estudios, el resultado de tumores serosos fue de 30.8% (4/13) comparado con 0% (0/12) en el caso de tumores mucinosos.[9] En otro estudio, las pacientes con enfermedad intraperitoneal localizada y ganglios linfáticos negativos tuvieron una incidencia baja de recurrencia (5%), mientras que las pacientes con enfermedad intraperitoneal localizada y ganglios linfáticos positivos tuvieron estadísticamente una incidencia de recurrencia significativamente más alta(50%).[2]

Las pacientes con enfermedad avanzada deben someterse a una histerectomía total, salpingooforectomía bilateral, omentectomía, muestreo de ganglios y cirugía de citorreducción agresiva. Las pacientes con enfermedad en etapa II/III sin tumor residual macroscópico han tenido una tasa de supervivencia de 100% en algunas series, independientemente de la duración del seguimiento.[14,15] La tasa de supervivencia a los 7 años en las pacientes con enfermedad residual macroscópica fue del 69% en una serie extensa,[2] y parece ser inversamente proporcional al tiempo de seguimiento.[2]

En las pacientes con enfermedad en etapas más avanzadas y con enfermedad residual microscópica o macroscópica, no debe indicarse quimioterapia ni radioterapia. Hay pocos indicios de que la quimioterapia postoperatoria o la radioterapia alteren el curso de esta enfermedad en alguna forma ventajosa.[2,10,14,16,17] En un estudio de 364 pacientes sin tumor residual, la terapia adyuvante no tuvo ningún efecto en la supervivencia libre de enfermedad o corregida cuando se estratificó según la etapa de la enfermedad.[3] Las pacientes sin tumor residual que no recibieron ningún tratamiento adyuvante tuvieron una tasa de supervivencia igual o mayor a la de los grupos tratados. No se han realizado estudios controlados que comparen tratamientos postoperatorios con casos en los que no se realiza ningún tratamiento.

En una evaluación de 150 pacientes con tumores ováricos de tipo dudoso, la supervivencia de las pacientes con tumores residuales de menos de 2 centímetros, fue significativamente mejor que la de aquellas con tumores residuales de 2 a 5 centímetros y mayores de 5 centímetros.[18] Todavía no se ha determinado si los implantes invasores implican un pronóstico peor. Algunos investigadores han correlacionado los implantes invasores con un pronóstico precario [19] mientras que otros no lo han hecho.[15,20] Algunos estudios han indicado que quizás sea posible usar la ploidía del DNA de los tumores para identificar a aquellas pacientes que desarrollarán enfermedad agresiva.[21,22] Un estudio reciente no pudo correlacionar la ploidía del DNA del tumor seroso primario con la supervivencia, pero encontró que los implantes de aneuploidía invasora estaban asociados con un pronóstico precario.[23] No hay prueba de que el tratamiento de pacientes con tumores aneuploides afecte la supervivencia. No se ha podido establecer ninguna relación significativa entre la sobreexpresión de p53 y Her- 2/neu y la recurrencia del tumor o la supervivencia.[24]

Desde luego, en caso de que se presente una progresión clínica, se indica una cirugía de reducción ulterior del tumor, seguida de quimioterapia. Si el intervalo libre de síntomas es largo, no es aconsejable emplear quimioterapia después de un procedimiento de citorreducción secundario. Sin embargo, si la enfermedad recurre rápidamente en forma sintomática, la administración de quimioterapia puede resultar beneficiosa. Algunos informes han documentado quirúrgicamente la eficacia de la quimioterapia en algunas pacientes con enfermedad residual microscópica o macroscópica.[25,26] Un estudio reciente realizado por GOG empleó quimioterapia a base de melfalán para pacientes con enfermedad progresiva, y con cisplatino para las pacientes no responden al melfalán.[27]


http://www.meb.uni-bonn.de/cancernet/spanish/104155.html

Fármacos indicados:


Vídeo:

Visitas: 1797

Mostrando Registros desde el 1 hasta el 0 de un total de 0

Nick:
Email: No se publicará
Comentario: Tags HTML permitidos <blockquote>citas<strong>negrita<em>cursiva <u>subrayado<li>elemento lista <ul>ordenada<ol>numérica y sus cierres (url y saltos de línea se convierten automáticamente)
 
¿Eres humano? Sensible (M/m)
  Acepto las condiciones de uso

Todos los campos obligatorios

 

 

 

Cánceres.info
www.000webhost.com