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Tipo: Sin clasificar

Tratamientos que no están clasificados.

Categoría:

Diana:

Nombre:

Antineoplastones

Comercial:

Atengenal, Cengenal, Astugenal, Fengenal ®

Estado: Alternativo

Tratamientos que no están respaldados por la ciencia o su mecanismo de actuación no es citotóxica o actúan por sugestión o son controvertidos.

Tecnología: Convencional

Foto:

Fórmula:

Gráfico:

Información: Other common name(s): antineoplastons, A10 (Atengenal, Cengenal), AS2-1 (Astugenal, Fengenal)Scientific/medical name(s): 3-phenylacetylamino-2,6-piperidinedione, phenylacetic acid, phenylacetylglutamine, phenylacetylisoglutamine
Description

Antineoplaston therapy is a complementary/alternative cancer treatment that involves using a group of synthetic chemicals called antineoplastons intended to protect the body from disease. Antineoplastons are made up mostly of peptides and amino acids originally taken from human blood and urine.
Overview

Thousands of patients have been treated with antineoplastons, mostly at a single clinic, and clinical trials are under way there for many types of cancer. Published clinical trial results are available for a relatively small number of patients, and the effectiveness of antineoplastons as a cancer therapy remains uncertain. Most cancer specialists believe there is insufficient evidence to recommend use of antineoplastons except perhaps in the context of clinical trials that will provide reliable information on the safety and effectiveness of this treatment.
How is it promoted for use?

Supporters have claimed antineoplastons are a part of something called the body’s natural biochemical defense system. This system is said to act independently of the body’s immune system and to protect against diseases like cancer, which involve a breakdown in the information processing of the body’s cells.

Proponents claim antineoplaston therapy has been successful in treating many forms of cancer. They claim people with cancer don’t have enough naturally occurring antineoplastons and that this therapy replenishes the body’s supply, allowing the biochemical defense system of the body to induce cancer cells to stop growing and to develop features that resemble normal cells (cell differentiation).
What does it involve?

Antineoplastons are given orally or by injection into a vein. The duration of treatment usually ranges from eight to twelve months. A year of treatment can cost from $30,000 to $60,000, depending on the type of treatment, number of consultations, and the need for surgery to implant a catheter for drug delivery.

Antineoplaston therapy was developed by Stanislaw Burzynski, MD, PhD. Initial treatments are given over the course of one to three weeks at a clinic in Houston, founded by Dr. Burzynski. (Other U.S. centers are participating in studies to evaluate this treatment, as well as some centers in other countries.) Further treatments may be given “at home,” but require monthly visits to a doctor, either at the Houston clinic or elsewhere with one of Dr. Burzynski’s research colleagues. In the past, many of the patients who received antineoplaston treatment also were treated with surgery, radiation, chemotherapy, or combinations of these standard treatments at other centers, and some received chemotherapy prescribed by Dr. Burzynski. Currently, antineoplaston treatment is available in the United States only through participation in clinical trials led by Dr. Burzynski and his colleagues. To be eligible for these clinical studies, patients must have cancer that is growing despite conventional treatments. Patients cannot receive conventional anticancer treatments while they are participating in these antineoplaston studies.
What is the history behind it?

According to the Burzynski Patient Group Web site, “In 1967, Dr. Burzynski identified naturally occurring peptides in the human body that he concluded control the growth of cancer.” That same year, he graduated from the Medical Academy in Lublin, Poland. His first article published in the medical literature, which discussed an effect of urinary peptides on growth of cancer cells in laboratory dishes (tissue culture), was published in 1973 while he was working as a researcher at Baylor College of Medicine in Houston. Although Burzynski initially isolated the chemicals that he named antineoplastons from human blood and urine, he later produced these naturally occurring substances in his laboratory.

In 1977, Dr. Burzynski opened his own clinic, where he has used antineoplaston therapy to treat patients for a variety of cancers. He claims that the therapy has cured many patients of their illnesses. However, his methods for conducting and reporting clinical research have been criticized for not following appropriate scientific standards.

In the United States today, antineoplaston therapy can only be given to patients who go to Dr. Burzynski’s clinic and enroll in his clinical trials approved by the U.S. Food and Drug Administration (FDA).

http://rommsart.wordpress.com/2011/06/18/antineoplaston-therapy/

Los antineoplastones son un grupo de fracciones péptidas de producción natural que Stanislaw Burzynski, (doctor en medicina y PhD) a finales de los años 70, descubriera que estaban ausentes en la orina de los pacientes con cáncer. Se creó la teoría de que estas substancias podrían tener propiedades antitumorales. En los años 80, el Dr. Burzynski identificó estructuras químicas para varios de estos antineoplastones, y desarrolló un proceso para prepararlos sintéticamente. El antineoplastón A10, identificado como 3-fenilacetilamina-2,6-piperidinediona, fue el primero en sintetizarse.

Se ha estudiado el uso de antineoplastones en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer tanto en laboratorios como en animales, y en investigaciones preliminares limitadas sobre seres humanos. En 1991, el programa de evaluación de las terapias contra el cáncer (Cancer Therapy Evaluation Program) del National Cancer Institute (NCI) examinó las historias clínicas de 7 pacientes con tumores cerebrales tratados en la clínica Burzynski Clinic en Texas. Con base en sus hallazgos, el NCI patrocinó un ensayo clínico de tumor cerebral. No obstante, debido a la dificultad de reclutar pacientes, y a un desacuerdo sobre el diseño del estudio, se canceló la investigación. Se informaron los resultados obtenidos de nueve pacientes antes de la cancelación de la investigación, sin embargo, estos no fueron concluyentes. En 1997, el Dr. Burzynski tuvo dificultades legales para permitir que los antineoplastones se transportaran fuera de Texas.

Hay carencia de pruebas suficientes a partir de ensayos aleatorios y controlados que apoyen el uso de antineoplastones como un tratamiento para el cáncer. Además, los antineoplastones no son una terapia aprobada por la FDA. Los antineoplastones no están ampliamente disponibles en EE.UU. y su seguridad y eficacia no están demostradas. Numerosos estudios de antineoplastones en diversos cánceres han recibido el patrocinio del Burzynski Research Institute. En los últimos años, los antineoplastones también se han indicado como tratamiento para otras afecciones como la enfermedad de Parkinson, anemia drepanocítica y talasemia.
Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Leucemia linfocítica aguda, adenocarcinoma, envejecimiento, astrocitoma, epitelioma celular basal, tumores en el sistema nervioso central/ cerebro, anormalidades del colesterol/triglicéridos, leucemia linfocítica crónica, leucemia, encefalitis, glioblastoma, carcinoma hepatocelular, leucocitosis, melanoma maligno, meduloblastoma, sarcoma sinovial metastásico, enfermedad de Parkinson, leucemia promielocítica, glioma recurrente, trombocitosis.
Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

Cáncer (C)

Existe evidencia científica inconclusa respecto a la eficacia de los antineoplastones en el tratamiento del cáncer. Varios estudios preliminares en humanos (serie de casos, ensayos de fase I/II) han estudiado los tipos de antineoplastones A2, A5, A10, AS2-1 y AS2-5 para una variedad de cánceres. Todavía es incierto si los antineoplastones son eficaces o en qué dosis pueden ser seguros. No se pueden sacar conclusiones hasta tanto no se cuente con mejores investigaciones.
VIH (C)

Un estudio pequeño preliminar publicado por el Dr. Burzynski y sus colegas en 1992 reportó una mayor energía y peso en pacientes con VIH, así como un menor número de infecciones oportunistas y mayor recuento de CD4 en general. Estos pacientes recibieron tratamiento con antineoplastón AS2-1. No obstante, esta evidencia no se puede tomar como concluyente. Actualmente, existen regímenes de terapias de drogas disponibles para VIH con efectos claramente demostrados ("HAART" o terapia anti-retroviral altamente activa). Se recomienda a los pacientes con VIH que consulten con un médico las opciones de tratamiento.
Anemia drepanocítica/ talasemia (C)

Un pequeño estudio preliminar informó hallazgos positivos, pero actualmente la evidencia no es suficiente para hacer una recomendación firme en esta área.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.
Alergias

Se ha informado de brotes alérgicos en la piel después de la inyección de antineoplastón AS2-1. Las personas que hayan tenido reacción a los antineoplastones en el pasado deben evitar esta terapia.
Efectos secundarios y advertencias

Se informa de efectos adversos en varios estudios preliminares. No es claro qué tan comunes son estas reacciones, o si ocurren con mayor frecuencia que con placebo. Dado que muchos pacientes que toman antineoplastones han recibido diagnósticos de enfermedades de gravedad como cánceres en estado avanzado, no es claro si estos efectos pueden ser de las enfermedades mismas, o causados por los antineoplastones.

La terapia de antineoplastones se ha asociado con aletargamiento, dolor de cabeza, fatiga, mareo/ vértigo y confusión. El antineoplastón A10 se retiene en el tejido cerebral de los animales, no obstante se desconoce la importancia de este hecho en humanos. Se ha informado de padecimientos de debilidad, náuseas, vómito, malestar estomacal, dolor abdominal y mayor flatulencia (gases).

Diversos tipos de antineoplastones administrados por periodos que oscilan entre unas semanas hasta años se han asociado con dolor de garganta, fiebre, escalofríos, niveles reducidos de albúmina en la sangre, anormalidades en la prueba de la función hepática, bajos niveles de azúcar en la sangre (hipoglicemia), bajos niveles de potasio y un fuerte olor corporal similar al de la orina.

Se han observado palpitaciones, alta presión sanguínea (hipertensión) y edema periférico leve (retención de agua). También se han observado presión en el pecho y ritmo cardiaco irregular o acelerado. Se ha informado de inflamación en las articulaciones, dolor muscular y en las articulaciones, contracciones musculares en la garganta, debilidad y rigidez en los dedos durante los ensayos clínicos.

Se ha dado cuenta de disminuciones en las plaquetas de la sangre, glóbulos rojos y glóbulos blancos. Otros efectos de importancia notificados incluyen respiración lenta o anormal, anormalidades metabólicas/ electrolitos, edema cerebral (inflamación del cerebro), presión baja a niveles peligrosos (hipotensión) y muerte.
Embarazo y lactancia

Se desconoce la seguridad de los antineoplastones durante el embarazo o lactancia, por lo que no se puede recomendar.
Las posibles interacciones:
Interacciones con drogas

Se cuenta con poca información acerca de las interacciones con los antineoplastones. Los agentes que posean efectos adversos similares a los antineoplastones podrían tener efectos aditivos, como la disminución de los niveles de potasio o glucosa en la sangre, o provocar anormalidades hepáticas. Se desconoce si los antineoplastones se suman a los efectos de las drogas quimoterapéuticas.
Interacciones con hierbas y suplementos alimenticios

Se cuenta con poca información acerca de las interacciones con los antineoplastones. Los agentes que posean efectos adversos similares a los antineoplastones podrían tener efectos aditivos, como la disminución de los niveles de potasio o glucosa en la sangre, o provocar anormalidades hepáticas.
Dosificación:
Adultos (18 años y mayores)

Se han usado diferentes dosis de antineoplastones en estudios preliminares. La seguridad y eficacia de alguna dosis o uso no están demostradas. Las dosis de antineoplastón A10 por vía oral en estudios oscilan entre 10 y 40 gramos diarios o 100 a 288 miligramos por kilogramo del peso corporal. La duración del uso ha variado. El antineoplastón AS2-1 se ha estudiado en dosis de 12 a 30 gramos diarios o 97 a 130 miligramos por kilogramo de peso corporal por día. Los antineoplastones también se han estudiado al aplicarse a la piel, inyectados a través de la venas y en los músculos (intramuscular).
Niños (menores de 18 años)

No hay suficientes datos disponibles para recomendar con seguridad el uso de antineoplastones en niños.

http://holadoctor.com/es/hierbas-y-suplementos-a-z/antineoplastones

Antineoplaston es el nombre con que el médico polaco-norteamericano Stanisław Burzyński designa a un conjunto mal definido de biomoléculas derivadas de la orina y la sangre, a las que atribuye una composición peptídica y que han sido usadas en su clínica para terapias anticancerosas desde hace unos 20 años, anómalamente, porque no han sido evaluadas suficientemente respecto a su seguridad o eficacia.

El nombre alude a la supuesta actividad antineoplástica, es decir, anticancerosa.

Historia

En 1976 el doctor Stanisław Burzyński, polaco naturalizado estadounidense, observó actividad antineoplástica in vitro en mezclas extraídas de la sangre de biomoléculas de bajo peso molecular, principalmente aminoácidos y péptidos, pero sobre todo fenilacetato, un metabolito derivado de la fenilalanina.1 Los antineoplastos fueron extraídos primero de la sangre, pero según Burzyński pueden extraerse también de la orina, lo que resulta más factible en la práctica.

Desde muy pronto inició su utilización experimental, montando una clínica privada en la que se han realizado todas las investigaciones posteriores sobre este tema, por él mismo y sin colaboración con equipos externos.2 Durante los años 1990 se puso en marcha un ensayo en colaboración con la Clínica Mayo, pero se interrumpió por desacuerdos sobre la dirección del estudio, aunque se obtuvieron y publicaron algunos resultados.3 4 La base de datos Medline, accesible libremente a través del servicio PubMed, muestra 90 registros con la palabra «antineoplaston», de los cuales 38 están firmados por S. Burzyński; muchos de los restantes son comentarios críticos. Los ensayos son de metodología dudosa y no han producido resultados palpables, lo mismo por otra parte que con otras sustancias cuyos resultados in vitro parecían prometedores.

Los ensayos son numerosísimos, y ningún otro investigador norteamericano ha llegado a tener en marcha tantos ensayos registrados a la vez. Algunos consideran que es una manera de sortear la prohibición de usar medicamentos no probados de manera rutinaria.

Burzyński ganó notoriedad en 1988, cuando apareció en un programa de televisión acompañado de cuatro pacientes que declararon haber sido curados por sus métodos, después de que hubieran fracasado otros más convencionales. En 1992 dos habían muerto y en un tercero se observaba recidiva, aunque el cuarto, que tenía un cáncer de vejiga, de buen pronóstico, seguía en buena salud.5 Fue demandado más tarde por hacer publicidad de un medicamento que no había sido pasado los procedimientos de aprobación, y por pedir compensaciones por la práctica de quimioterapia, lo que no se corresponde con el carácter de sus tratamientos. De éste y otros procedimientos legales en su contra ha salido sin condenas, pero con limitaciones a la publicidad y venta de sus productos, quedando limitada su distribución a los pacientes inscritos en las pruebas registradas ante la Administración Federal del Medicamento (Food and Drug Administration). Estos son numerosos, en todo caso, porque ha llegado a tener 72 ensayos clínicos registrados en el mismo momento.
Bioquímica

El fundamento de su terapia sería un hipotético sistema bioquímico de inmunidad, distinto del sistema inmune conocido, que por medio de ciertos compuestos, los antineoplastos, podría «reprogramar» las células cancerosas. No hay resultados en la investigación científica de los decenios siguientes que corroboren la existencia de un sistema de este tipo.6

La definición bioquímica de los antineoplastos es compleja. Burzynski los obtuvo primero de sangre y luego de orina de individuos sin cáncer. También desarrolló técnicas para la elaboración sintética del antineoplaston que llamo A10. Lo que obtenía por extracción eran mezclas complejas, como la que llamó antineoplaston A, dividido luego en A1, A2, A3, A4 y A5, todavía mezcla de varias sustancias. Un componente de A2, llamado A10 por Burzynski, resultó ser según su propia determinación, 3-fenil-acetiamín-O-2,6-piperidín-diona (PAPD),7 6 pero tratada esta sustancia con álcali para hacerla soluble lo que hace es generar la fenilacetil-glutamina de nuevo (que según el propio Burzynski no es eficaz contra el cáncer) y fenilacetato.8

Los dos antineoplastos objeto de mayor utlización e investigación son A2-1 y A10.
Efectos secundarios

El tratamiento de Burzyński implica la ingestión de grandes cantidades diarias de su preparado, entre un 0,5 y un 2% del peso del paciente, y produce algún desequilibrio fisiológico. En particular, produce hipernatremia (exceso de Na en sangre) a la mayoría de lo pacientes, en algunos casos en niveles peligrosos. Burzyński reconoció que ésta fue la causa inmediata de la muerte de dos de sus pacientes.

El fenilacetato, que constituye parte importante de la composición de algunos tratamientos, es conocido por su toxicidad según varios autores,4 sobre todo para ciertos sujetos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Antineoplaston

Cánceres indicados:


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